Memento Mori 2025: Cuenca arde con el fuego del metal extremo
Los dioses oscuros han hablado. Desde las sombras de Quito, la tradición ancestral de Saraguro, la furia de Latacunga y la oscuridad de Cuenca, se unen en un solo destino: una noche de invocación y caos sonoro bajo el nombre de Memento Mori 2025.
El próximo sábado 29 de noviembre de 2025, a partir de las 19h00, el escenario del Steel MetalRock Lounge Bar será testigo de una jornada que promete marcar a fuego la memoria de la escena extrema ecuatoriana. El evento es organizado por Bákkhos Productora Independiente, que en esta ocasión ha convocado a un cartel de gran potencia, compuesto por bandas que representan la fuerza y diversidad del metal subterráneo en el país.
Entre los nombres confirmados destacan:
ABNUE, con su propuesta devastadora y atmosférica que explora la crudeza del blackened death.
Abhor, uno de los actos más representativos del metal extremo nacional, conocidos por su sonido oscuro y blasfemo.
Flames Of Voor, agrupación que encarna el fuego del death metal con riffs demoledores y brutalidad sonora.
Yachay, proyecto que fusiona el metal con elementos conceptuales y místicos, evocando la cosmovisión ancestral.
Posesor, representantes del thrash y black metal con un sonido agresivo y cargado de energía.
Moorth, que trae a escena una propuesta densa y oscura, fiel al espíritu underground.
El nombre del evento, Memento Mori, no es casualidad. Es un recordatorio de la inevitabilidad del destino y la fragilidad de la vida, conceptos que resuenan profundamente en la estética y la lírica del metal extremo. Cada banda será una invocación distinta al abismo, una representación del fuego que consume y renueva, de la oscuridad que revela y transforma.
Este encuentro no solo celebra la música, sino también la unión de distintas escenas regionales: Quito, Saraguro, Latacunga y Cuenca, ciudades que han mantenido viva la llama del underground a través de los años.
Las entradas estarán disponibles en el mismo venue, con cupo limitado para quienes se atrevan a ser parte de este ritual. El público puede esperar una noche intensa, cargada de atmósferas densas, riffs cortantes y la esencia más pura del metal extremo ecuatoriano.
En noviembre, Cuenca se convertirá en la capital del caos sonoro. El destino está sellado: el fuego del metal ha sido invocado.





