El mundo del rock y del heavy metal está de luto. Este martes 22 de julio de 2025, falleció en Inglaterra John Michael «Ozzy» Osbourne, el legendario vocalista de Black Sabbath, a la edad de 76 años. Su familia confirmó la triste noticia mediante un comunicado oficial en el que señalaron que el músico murió “rodeado de amor”, acompañado de sus seres queridos.
“Con una tristeza mayor de la que las palabras pueden expresar, debemos informar que nuestro querido Ozzy Osbourne falleció esta mañana. Estuvo acompañado de su familia y rodeado de amor. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en este momento», expresó su entorno cercano.
Ozzy, considerado uno de los pioneros indiscutibles del heavy metal, dejó una huella profunda en la historia de la música. Con una carrera que abarcó más de cinco décadas, se convirtió en una figura irrepetible, no solo por su inconfundible voz, sino también por su personalidad provocadora, carisma oscuro y capacidad para reinventarse.
Desde 2019, Osbourne luchaba contra la enfermedad de Parkinson, lo cual afectó su salud en los últimos años. A pesar de su frágil estado físico, logró despedirse de los escenarios a lo grande con un último concierto en Birmingham, su ciudad natal, a inicios de julio de 2025. El espectáculo, titulado “Back to the Beginning” (Regreso al principio), fue una celebración del legado de Black Sabbath y del propio Ozzy.
En ese concierto histórico participaron bandas icónicas como Anthrax, Metallica y Guns N’ Roses, y contó con emotivos mensajes de figuras como Jack Black, Ricky Gervais y Dolly Parton. Para los fanáticos, fue una noche inolvidable que selló la despedida del Príncipe de las Tinieblas con honor y grandeza.
Nacido el 3 de diciembre de 1948 en Aston (Birmingham), Osbourne dejó la escuela a los 15 años y, tras varios empleos y bandas locales, fundó Black Sabbath en 1968 junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward. Juntos definieron los cimientos del heavy metal, con discos legendarios como Paranoid (1970), Master of Reality (1971) y Black Sabbath Vol. 4 (1972).
Ozzy también fue un fenómeno mediático gracias a su reality show “The Osbournes”, que lo mostró en su faceta familiar entre 2002 y 2005. Más allá de las polémicas —como aquella vez que mordió la cabeza de un murciélago en pleno concierto—, siempre fue auténtico, visceral y apasionado por su música.
Hoy el mundo despide a una leyenda. Pero su voz, su actitud y su legado seguirán vivos mientras haya alguien dispuesto a subir el volumen y gritar: “We love you, Ozzy!”





